El jamón es un producto con mucha personalidad, eso lo hace espectacular por sí mismo, pero también puede resultar complejo de utilizar y eso puede llevarnos a cometer errores que arruinen el producto. Sin lugar a dudas es uno de los alimentos más utilizados en la cocina, por ser un ingrediente fácil de combinar gracias a su delicioso sabor.

Además, el jamón ofrece numerosos beneficios para la salud, al proporcionar un elevado aporte proteico y vitamínico, así que ayuda a estimular la actividad cerebral y el desarrollo muscular.

No obstante es común cometer ciertas equivocaciones al momento de emplearlo en diversas recetas, lo que perjudica notablemente su sabor y causa la pérdida de sus propiedades beneficiosas, incluyendo su gran concentración de nutrientes. Te explicamos los errores más comunes.

Exceso de especias

Aunque existen numerosos aliños y aderezos ideales para combinar con carnes, lo cierto es que su uso excesivo por lo general hace que se pierda el sabor original del jamón, por lo que es fundamental conocer la cantidad apropiada, dependiendo del tipo corte, así como también de la concentración de grasa y sales de la pieza.

Entre las especias que pueden alterar en mayor medida el sabor original del jamón y otros embutidos, destacan los clavitos de olor, la nuez moscada, el romero y la pimienta, por este motivo se recomienda utilizar moderadamente este tipo de aderezos al momento de preparar cualquier receta.

Al mismo tiempo, es importante conocer el proceso de elaboración del jamón, para saber si contiene algún tipo de especias, ya que los jamones curados, por lo general no requieren ningún tipo de aderezos para su preparación, así mismo tampoco se recomienda agregar salsas ni productos saborizantes.

Utilizar el jamón frío

Uno de los errores más frecuentes al momento de comer jamón o utilizarlo para preparar cualquier receta, es comerlo al frío, ya que dicho alimento debe consumirse a una temperatura aproximada de 24 grados centígrados, para aprovechar por completo sus propiedades beneficiosas.

Es por este motivo que se recomienda a las personas lavar la pieza de jamón con agua caliente, o cocinarla rápidamente en un bol, para que alcance la temperatura adecuada, por otro lado se recomienda calentar la pieza completa para que cuente con una temperatura uniforme y resulte más fácil de cortar.

Es fundamental consumir rápidamente el jamón después de ser rebanado, ya que dicho alimento por lo general adquiere una textura más rígida cuando se enfría nuevamente, mientras que su sabor se vuelve considerablemente más amargo, lo que resulta desagradable.

Rebanar el jamón incorrectamente

Otro error bastante habitual al momento de emplear el jamón ibérico en la cocina, es utilizar rebanadas demasiado delgadas, ya que dicho alimento suele mermar significativamente a causa de su elevado contenido de agua, por lo que puede deshacerse durante la cocción, especialmente si se cocina a una temperatura elevada.

Cabe destacar que al momento de cortar el jamón serrano tampoco es recomendable rebanar lonjas muy delgadas, ya que suelen desmoronarse, lo que genera una textura heterogénea y poco agradable, sin embargo si se va a consumir crudo, es más recomendable picar en tacos para apreciar su sabor de una manera más apropiada.