El jamón es un producto disfrutado por todos, pero del que no tenemos tanto conocimiento como creemos. Te contamos 5 falsos mitos de este producto.

1.- El jamón engorda y no es beneficioso para la salud

Este mito es falso, ya que se ha demostrado que la grasa de jamón ibérico es cardiosaludable, gracias a que tiene un alto contenido de ácido graso oleico, similar al del aceite de oliva, que benefician la salud cardiovascular. Además, es fuente de vitaminas B1, B6, B9 (ácido fólico), B12 y E y su aporte calórico es bajo.

2.- Es mejor consumir frío el jamón

No sólo es un mito falso, sino que además al algo que no se aconseja, los amantes del jamón saben que para tener una deliciosa experiencia en paladar debe estar a temperatura ambiente, por ello, cuando se trata de jamón loncheado, se recomienda sacarlo de la nevera una hora antes para que se atempere antes de consumirlo.

Todos sabemos que la mejor experiencia tanto olfativa como gustativa la proporciona un jamón recién cortado.

3.- El jamón de la pata izquierda es mejor que el de la pata derecha

Se trata de un mito falso, originado de una antigua creencia de que el cerdo descansa o duerme siempre sobre la misma pata, en este caso la izquierda, por lo que se desarrollaría mejor y con más más jugosidad. Sin embargo, no se ha confirmado que los cerdos descansen sobre la misma pata todo el tiempo.

Además, también existe una creencia contraria, algunos piensan que al reposar el cerdo sobre una misma pata, esta infiltra menos grasa, lo que disminuye la calidad de la pieza.

4.- El jamón debe taparse con su propia grasa

La creencia de lo mejor es taparlo con su propia grasa es un falso mito, a la vez que un error, ya que si se hace y la grasa se pone rancia, este sabor se infiltrará afectando al sabor. Lo más recomendable es cubrir la pieza de jamón con un trapo limpio que no suelte ninguna pelusa, esto ayudará a que se mantenga en buen estado por más tiempo, conservando su exquisito sabor.

5.- El Jamón debe guardarse siempre en la cocina

Este es un mito que no necesariamente tiene que ser cierto, ya que si la cocina es muy pequeña y  se ubica muy cerca de las fuentes de calor, las altas temperaturas le afectarán, tampoco es recomendable que al jamón le dé directamente la luz del sol. Lo más recomendable es guardarlo en un lugar fresco, donde no le dé la luz de forma directa.