Todos conocemos la existencia de distintos tipos de queso según su origen, pero no conocemos sus diferencias nutricionales. El queso de oveja es uno de los productos lácteos más recomendables del mercado moderno, por contar con un sabor y un olor muy agradable e intenso, por lo que resulta un ingrediente ideal para incluir en una gran variedad de recetas.

Es importante mencionar que el queso de oveja, también resulta una opción muy recomendable para la mayoría de consumidores, por su elevado aporte nutricional. Así como también por prevenir numerosas enfermedades. En nuestro blog te contamos sus fantásticas propiedades.

Estimula el desarrollo muscular

Una de las características más llamativas del queso de oveja es que ayuda a estimular el desarrollo muscular, así como también a prevenir una amplia gama de lesiones, ya que cuenta con numerosas proteínas, vitaminas y minerales que ayudan a fortalecer y a regenerar todos los tejidos musculares.

Por otro lado, este ingrediente tradicional de la dieta mediterránea, también ayuda notablemente al crecimiento de los músculos, ya que mejora significativamente la absorción de una gran variedad de nutrientes presentes en otros alimentos, así que resulta una opción ideal para los deportistas de alto rendimiento.

Este producto lácteo también se caracteriza por contar con un reducido porcentaje de grasas, por lo que permite la tonificación del músculo en un menor tiempo, además cuenta con numerosos ácidos que ayudan a fortalecer notablemente el tejido muscular especialmente del tren superior, los abdominales y las piernas.

Favorece el sistema óseo

Cabe destacar que la leche de oveja cuenta con una concentración de calcio notablemente superior a la leche de vaca o cabra, así que el queso de oveja resulta una opción ideal para prevenir numerosas enfermedades crónicas, incluyendo la artritis y la osteoporosis, las cuales están directamente relacionadas a la pérdida de dicho mineral.

Al mismo tiempo, el queso de oveja también ayuda a endurecer el tejido óseo y favorece notablemente la fijación de calcio y de zinc en los huesos, de esta manera es posible evitar numerosas lesiones incluyendo rupturas y fisuras, además de garantizar una recuperación más rápida y efectiva.

Además, el queso de oveja es un alimento muy fácil de digerir, por lo que no solamente resulta ideal para los niños en etapa de crecimiento y las personas jóvenes, sino que también aporta numerosos beneficios para las personas mayores, al no generar ningún problema digestivo ni alterar los valores químicos de su organismo.

Elevado aporte vitamínico

A diferencia de otros productos de origen lácteo, el queso de cabra cuenta con una gran variedad de vitaminas, incluyendo vitamina A, B, D y E, así que resulta un alimento ideal para mejorar el funcionamiento cerebral y del sistema nervioso, además proporciona diversos beneficios para el sistema inmunológico.

Gracias a su elevado aporte vitamínico el queso de oveja también resulta muy beneficioso para la piel de las personas, además resulta un alimento ideal para las personas con problemas de intolerancia y deficiencias nutricionales, por lo que es una opción cada vez más habitual en las gastronomías de todo el mundo.