Gran parte del público no sabe realmente cómo determinar la calidad del jamón. En nuestro blog te respondemos a la pregunta del millón.

Los expertos tienen sus artes para reconocer a primera vista cuándo un jamón puede considerarse como de alta calidad, son especialistas que valoran algunas características claves en cada pieza para determinar cuál es el nivel de calidad de un jamón.

Cómo conocer la calidad del jamón

Para contar con la habilidad de identificar la alta calidad en el jamón, se pueden seguir consejos de expertos que saben que la excelencia del producto se asegura desde el inicio del proceso, como los jamones ibéricos que se elaboran con animales puros en su raza y son alimentados de la mejor manera.

Los jamones que se procesan con bellota en un 100% o en un alto porcentaje entre cebo y bellota son reconocidos internacionalmente como los mejores jamones del mundo, por la calidad de sus piezas. Su inconfundible sabor, su especial consistencia y su potente aroma. Son embajadores ibéricos en todo el planeta que llevan la calidad de cada región en sus marcas y denominaciones.

Los procesos artesanos para madurar los jamones que se mantienen en fábricas de alta calidad, es otro factor que es tomado en cuenta por los especialistas, es por ello que siempre tienen marcas favoritas, porque conocen la calidad de sus carnes y de sus procesos, tanto de maduración como distribución en los mejores expendios y tiendas donde se encuentran a la venta.

Meter ojo en la forma de la pieza y la pata

La forma del jamón es una característica que da muestras de su calidad, ya que a mejor forma mayor calidad e incluso, algunos expertos sostienen que es más importante que el peso. Un jamón ibérico tiene una forma alargada de unos 90 cm y caña fina de 4 o 5 cm, los especialistas en el mejor jamón del mundo lo califican de alta calidad.

Las patas largas con caña fina es una buena señal de calidad, al igual que las pezuñas negras y redondeadas, de las razas de cerdos con las que se elaboran los mejores jamones ibéricos. A diferencia de otras razas que no son ibéricas, con color negro en las pezuñas, pero no son redondeadas, ya que son cerdos que no han sido criados en el campo.

Fijarse en la consistencia del tocino

El tocino de una excelente pieza de jamón ibérico es blando y jugoso, con grasa muy oleosa y que sede fácil si se toca, incluso se diferencia del color dorado y brillante de la pata. En cambio, un jamón de menor calidad tiene un tocino duro en su consistencia.

La marca es la mejor señal de garantía de calidad

Las mejores marcas de jamón ibérico cuidan sus procesos y facilitan los productos de alta calidad, ya que están comprometidos con su clientela en venderles jamones ibéricos que se elaboran con procesos respaldados por la tradición para obtener resultados de alta pureza, como el jamón ibérico bellota, elaborado por profesionales del jamón al alcance de sus seguidores en Internet.

Contar con un proveedor de confianza es una de las mejores recomendaciones para asegurarse de comprar jamón ibérico de altísima calidad. Las marcas más destacadas por la calidad de sus productos seleccionan las mejores piezas y tienen controles para asegurar la excelencia en los procesos de curación. Logran entregar sus pedidos con jamones perfectos en sabor y aroma.