Comprar un buen jamón ibérico ya sea para regalar o para nuestra casa no es una tarea tan fácil como parece. Es cierto que se trata de un producto delicioso, y por ello muchas personas piensan que a priori cualquiera está bien. Sin embargo, en el mercado existen muchas variedades diferentes que pueden dificultarte realizar la elección más adecuada.

Existen grandes diferencias tanto de precio como de calidad, y una variada nomenclatura a la que muchos no estaréis acostumbrados. Es importante tener en cuenta el etiquetado, las denominaciones de origen, la alimentación de los animales y un largo etcétera. Para ayudaros en este proceso de elección hemos elaborado esta pequeña guía.

Tras leerla confiamos en que sepas elegir la pieza que quieres con un verdadero profesional. Pero como con todo en la vida, vas a tener que aprender a manejarte con algunos términos básicos para que seas capaz de identificar qué estás comprando exactamente y si se adapta a lo que quieres. Te garantizamos que el resultado merecerá la pena.

Es posible que en alguna ocasión hayas comprado un jamón que parecía estar algo crudo, o todo lo contrario: se ha secado muy pronto. Estamos convencidos de que habrás dudado de la calidad del jamón. ¿Y si te dijéramos que no has sabido elegir? Hay factores, como el tiempo de consumo, que debes tener en cuenta.

A continuación te enseñamos las claves para elegir el jamón ibérico que estás buscando. Y es que a todos nos gusta disfrutar de un buen jamón en Navidad. Aunque queremos recordarte, que si sabes cómo conservar un jamón en verano, también es una buena época para disfrutarlo.

Conoce el etiquetado para comprar un jamón ibérico de calidad

Sistema de etiquetas para comprar jamón ibérico

Para comprar jamón ibérico lo primero que necesitas aprender es el sistema de etiquetado. Estas etiquetas vienen establecidas por la Normativa de Calidad para la carne, el jamón, la paleta y la caña de lomo ibérico (Real Decreto 4/2014 del 10 de enero). Te advertimos que a pesar de ser un real decreto, existen productos mal etiquetados.

Lo primero que verás en la etiqueta es el nombre de la pieza, que se refiere al tipo de producto, es decir, jamón o paleta. Recuerda que el jamón procede de las patas traseras y suele tener un peso entre 7kg y 8 kg (aunque puede variar). Por su parte, la paleta procede de las patas delanteras y suele pesar entre 4kg y 6kg.

Lo siguiente que veremos en la etiqueta es el primer apellido. Este dato nos informa sobre el tipo de alimentación que ha tenido el animal durante su última fase de engorde. Aquí podremos diferenciar entre bellota, cebo de campo o cebo. Te explicamos en qué consisten:

Bellota: cerdos alimentados de hierba, bellotas y otros nutrientes naturales del lugar en el que se crían.
Cebo de campo: estos animales se alimentan de pienso en zonas cubiertas o bien viven en libertad y se alimentan tanto de hierba como de pienso.
Cebo: estos cerdos no viven en libertad sino en granjas, y se alimentan únicamente de pienso.

Finalmente tenemos el segundo apellido, que informa acerca de la pureza de la raza. Dentro de la variedad ibérico, encontrarás tres posibilidades:

100% ibérico: 100% de pureza genética y descendientes de unos progenitores igualmente 100% de raza ibérica.
75% de pureza: en este caso, las madres son 100% de raza ibérica y los machos 50%.
50% de pureza: crías de hembras de 100% raza ibérica y machos de raza 100% duroc.

Conoce las denominaciones de origen para comprar jamón ibérico

Otra de las claves para aprender a comprar jamón ibérico y que determina su calidad, es la denominación de origen. Esta hace referencia a zonas con una larga tradición de elaboración de jamones, lo que asegura unos cánones de calidad. Pero además de cumplir con la normativa, se exigen más características adicionales para otorgarles ese sello de calidad a los jamones.

Las denominaciones de origen controlan meticulosamente todo el proceso, desde la crianza y la alimentación hasta el sacrificio y la curación. Todas las piezas son sometidas a examen, de manera que algunas no reciben el sello de denominación de origen. Como decíamos, no basta con la zona geográfica. Sólo las mejores obtienen el reconocimiento.

Como habrás adivinado, ese es el motivo por el que los jamones con denominación de origen son bastante más caros. Y es que el proceso de elaboración ha sido cuidado y controlado de manera exhaustiva y hasta el más mínimo detalle. Sin duda, el resultado final merece absolutamente la pena con independencia del precio.

En nuestro país existen 4 denominaciones de origen para el jamón ibérico:

  1. Jamón Ibérico DO Jamón de Huelva/Jabugo: se elabora en la serranía de Huelva, en los pueblos de Aracena, Cortegana, Cumbres Mayores, Jabugo, etc.
  2. Jamón Ibérico DO Los Pedroches: elaborado en diferentes pueblos de la provincia de Córdoba. Concretamente en arboladas de encinas, alcornoques y quejigos.
  3. Jamón Ibérico DO Jamón de Guijuelo: estas piezas proceden de las sierras de Gredos y Béjar, en la provincia de Salamanca.
  4. Jamón Ibérico DO Dehesa de Extremadura: procedentes de las dehesas de alcornoques y encinas de Cáceres y Badajoz.

Los precintos de colores nos aportan información muy valiosa

Qué significa el precinto del jamón

Otro aspecto que te ayudara a comprar jamón ibérico es conocer qué significan sus precintos. Además del sistema de etiquetado, el jamón ibérico también lleva unos precintos de colores que te cuentan más cosas sobre el producto que vas a comprar. Son una forma visual y rápida para identificar la pieza más fácilmente.

En el mercado vas a encontrar cuatro precintos de diferente color, y cada uno, indica unas características diferentes:

  • Negro: cerdos alimentados con bellota y con un 100% de pureza de raza ibérica.
  • Rojo: cerdos alimentados con bellota y con una pureza de raza entre el 50% y el 75%.
  • Verde: cerdos alimentados con cebo de campo, y de una pureza de raza que puede variar entre el 50%, 75% o 100%.
  • Blanco: cerdos alimentados exclusivamente de cebo y al igual que el precinto verde, con una pureza de raza que puede ser del 50%, 75% o 100%.

Hay una término con el que seguro que estás familiarizado: pata negra. Esta denominación está recogida por la normativa oficial, y hace referencia a un jamón de bellota y con una pureza de raza ibérica del 100%. Como podrás imaginar, son las piezas más caras, y sin duda, exquisitas.

Aunque ya han desaparecido oficialmente, puede que encuentres otras etiquetas en el mercado, que ya han quedado obsoletas. Nos referimos a términos como “recebo”. Pero cada vez es menos común encontrarlas afortunadamente. Y decimos afortunadamente porque a día de hoy, sólo sirven para confundir a los compradores.

Esperamos que esta breve guía os haya arrojado algo de luz y os ayuden en vuestras futuras compras. En nuestra tienda online encontrarás jamones ibéricos y otras piezas deliciosas que deberías probar. Te invitamos a realizar tu compra con nosotros y te recordamos que no cobramos gastos de envío.

Comprar jamón ibérico debe ser una decisión meditada con conocimiento