El jamón serrano tiene muchos beneficios para la salud, eso, combinado con su tradición mediterránea lo hace un gran ingrediente para formar parte de nuestra dieta de forma habitual.

A diferencia de la mayoría de productos elaborados con carne de cerdo, el jamón serrano, especialmente el de bellota, se caracteriza por incluir numerosas grasas insaturadas, así que cuenta con propiedades muy similares al aceite de oliva y garantiza el funcionamiento apropiado del metabolismo, además cuenta con un elevado aporte vitamínico.

Por otro lado, dicho ingrediente tradicional de la dieta mediterránea, es reconocido por proporcionar una gran variedad de proteínas, lo que estimula el crecimiento al aportar la mayoría de los aminoácidos esenciales para el ser humano, así mismo cuenta con una concentración reducida de calorías, ya que está constituido principalmente por agua.

Es importante mencionar que el jamón serrano es un alimento fácil de digerir, así que resulta un ingrediente ideal para acompañar cualquier comida, además incluye numerosos minerales, especialmente hierro, fósforo, potasio, sodio, calcio y zinc, a causa de la cría, la alimentación y las características genéticas particulares de los cerdos empleados para su elaboración.

El jamón serrano también es un alimento ideal para las personas que sufren de tensión alta, y para las que desean adelgazar, ya que ayuda a reducir rápidamente los niveles de colesterol presentes en el organismo, estos son algunos de los principales beneficios del jamón serrano.

Prevención de enfermedades cardiovasculares

Una de las principales ventajas de consumir jamón serrano regularmente, es que ayuda a prevenir numerosas enfermedades cardiovasculares, por mejorar significativamente el funcionamiento del sistema circulatorio, al estimular la irrigación sanguínea y evitar la aparición de obstrucciones en las vías circulatorias.

Este ingrediente tradicional también se caracteriza por incluir numerosos ácidos que resultan muy beneficiosos para el corazón, incluyendo el ácido oleico y el ácido glutámico, por este motivo la región mediterránea cuenta con uno de los índices más bajos de infartos y enfermedades cardiovasculares crónicas en todo el planeta.

Favorece al sistema óseo

Otra característica sumamente favorable de este alimento comúnmente empleado en la dieta mediterránea, es que ayuda a fortalecer notablemente los huesos gracias a su elevada concentración de calcio y zinc, por lo que ayuda a prevenir numerosas lesiones, así como también a reducir significativamente el riesgo de artrosis y osteoporosis.

Cabe destacar que el jamón serrano también resulta una fuente de vitamina D para el organismo, lo que estimula notablemente la absorción de calcio, así que representa un ingrediente indispensable en la dieta de las personas que sufren de pérdida de masa ósea, y otras enfermedades similares.

Mejora el funcionamiento del sistema nervioso

Además de ser un alimento ideal para el sistema circulatorio y el sistema óseo, el jamón serrano, resulta muy favorable para el sistema nervioso por contar con ácido fólico, vitamina B1, B6 y vitamina E, los cuales funcionan como antioxidantes naturales, y favorecen la oxigenación cerebral.

Así mismo, incluir al jamón serrano como un ingrediente habitual en cualquier dieta, también ayuda a aumentar la actividad cerebral, ya que cuenta con una amplia gama de nutrientes que ayudan a estimular la formación de conexiones neuronales, lo que beneficia directamente el desarrollo cognitivo, la memoria y la coordinación motora.