Conocer el sistema de etiquetas de los jamones ibéricos es una obligación para todos los amantes de este maravilloso producto. Además, si quieres aprender a comprar jamón ibérico es imprescindible que sepas distinguir el etiquetado. De lo contrario no sabrás qué producto estás comprando ni el precio que debes pagar por él.

Seguramente ya sabes que el jamón ibérico no engorda y que puede formar parte de cualquier dieta saludable. Sin embargo, existe una gran mundo de información alrededor de este producto.

Puede que pienses que cualquier jamón está bien. Pero la realidad es que el sabor puede variar muchísimo entre las diferentes piezas. ¿Por qué no disfrutar del que más te guste a ti? Por ese motivo, existe la Normativa de Calidad para la carne, el jamón, la paleta y la caña de lomo (R.D 4/2014 del 10 de enero).

Esta es la norma que obliga a un correcto etiquetado del jamón que diferencie cada producto. Sin embargo, tenemos que advertirte que el jamón no siempre está correctamente etiquetado. Seguramente en alguna ocasión habrás comprado un jamón que no te ha gustado porque piensas que estaba poco curado. Pero no te han engañado. Tú no has sabido comprar.

Para evitar estos problemas, se ha simplificado la manera de clasificar el jamón estableciendo tres tipos: bellota, cebo de campo y cebo. Antes también existía el recebo, pero ha dejado de utilizarse esta opción de manera oficial. Además, en el etiquetado hay que indicar el porcentaje de raza ibérica de la pieza.

Cuando termines de leer este artículo vas a saber diferenciar perfectamente los distintos tipos de jamón echando un rápido vistazo a las etiquetas. Te contamos todo lo que necesitas saber a continuación.

Los precintos de colores y las etiquetas de los jamones ibéricos

Etiquetas de los jamones ibéricos

No confundas las etiquetas de los jamones ibéricos con los precintos. Este es un error muy común, pero la realidad es que aportan información diferente. Los precintos son una manera rápida de obtener información en a penas unos segundos. Pero ten en cuenta que sólo tiene que llevarlo el jamón ibérico.

La clasificación de los animales sigue dos criterios, que son la alimentación y la pureza de la raza. En cuanto a la alimentación, tienes que distinguir la bellota, el cebo de campo y el cebo. En cuanto a la raza, dependiendo del cruce que se haya producido, puede ser 50%, 75% o 100% ibérico.

Para simplificar el proceso y que la identificación sea absolutamente visual, se establecen 4 precintos de 4 colores:

  1. Negro: significa que el cerdo del que procede el jamón ha sido alimentado con bellotas y posee un 100% de pureza de raza.
  2. Rojo: estos cerdos también ha sido alimentados principalmente con bellotas, pero la pureza de la raza puede variar entre el 50% y el 75%.
  3. Verde: en este caso, los cerdos han sido alimentados con cebo de campo y su pureza puede oscilar entre el 50%, el 75% o el 100%.
  4. Blanco: estos animales se han alimentado exclusivamente de cebo, y su pureza también puede ser del 50%, el 75% o el 100%.

Por otro lado, se han llevado a cabo mejoras en cuanto al control de las piezas, para garantizar un tiempo mínimo de elaboración. También se limita el número de cerdos por hectárea y en los cebaderos, ya que es un aspecto que puede afectar a la calidad.

Las etiquetas de los jamones ibéricos y la denominación de origen

Las etiquetas de los jamones ibéricos no tienen que ver con las denominaciones de origen, que tienen sus propios precintos identificativos. Este sistema no tiene nada que ver con los precintos, y hacen referencia al origen del animal. En un país con tanta tradición del jamón como España, estos lugares son un indiscutible sinónimo de calidad.

Para que lo entiendas, tienes que saber que estas denominaciones de origen controlar minuciosamente todo el proceso: la crianza del cerdo, su alimentación, su sacrificio, y por supuesto la curación. Estos sellos de calidad no se conceden tan fácilmente. Por eso la denominación de origen es un seguro.

Esto significa que no todas las piezas de una determinada región consiguen este reconocimiento. Sólo los mejores jamones y los que cumplen todos los cánones de calidad lo logran. Debido a esto, un jamón con denominación de origen suele tener un precio algo más elevado.

Ten presente que en España sólo existen cuatro denominaciones de origen para el jamón ibérico. Si lees otra denominación en una etiqueta, no es jamón ibérico. Las denominaciones de origen que tienes que conocer son:

  • Jamón Ibérico Denominación de Origen Jamón de Huelva/Jabugo: como habrás imaginado, estas piezas proceden de la serranía de Huelva, en pueblos como Aracena, Cortegana o Jabugo
  • Jamón Ibérico Denominación de Origen Los Pedroches: este jamón está elaborado en las arboladas de encinas y alcornoques de la provincia de Córdoba.
  • Jamón Ibérico Denominación de Origen Jamón de Guijuelo: Estos son nuestros ibéricos de la serranía de Gredos y Béjar, en Salamanca.
  • Jamón Ibérico Denominación de Origen Dehesa de Extremadura: estos jamones se elaboran en las dehesas de Cáceres y Badajoz.

El peso y el tiempo de curación: las exigencias del producto ibérico

Requisitos de las etiquetas de los jamones ibéricos

Conocer el sistema de etiquetas de los jamones ibéricos es suficiente para que puedas enfrentarte a la compra sin temor a equivocarte. No obstante, no está demás que conozcas otra información que puede serte de gran utilidad para afinar todavía más tu búsqueda. Y sobre todo, porque seguro que quieres saber más acerca de tu producto preferido.

En primer lugar, debes considerar el peso de la pieza, y es que la normativa establece los pesos mínimos. Si tu producto no cumple con el peso, quiere decir que está fuera de la norma. Como consumidor, debes ser exigente y no conformarte.

Si compras un jamón ibérico 100%, el peso debe ser mayor o igual a 5,75kg. Si es un jamón 75% o 50% ibérico, el peso será mayor o igual a 7kg. En el caso de la paleta, si es 100% ibérica, pesará 3,7kg como mínimo. En el caso de que sea 50% o 75%, el peso mínimo es de 4 kg.

Otro aspecto importante es el tiempo de elaboración de la pieza. Hay jamones con mucha curación, por lo que la normativa estable periodos mínimos que se han de cumplir. Estos, a su vez, dependen del peso del jamón.

Las piezas de menos de 7kg deben curarse durante al menos 600 días, que son casi 20 meses. Para un peso igual o superior a 7kg, la elaboración debe alcanzar los 730 días, es decir, 24 meses. En el caso de las paletas ibéricas, da igual el peso, y se establece una curación mínima de 12 meses.

Todo lo que se salga de estas consideraciones, no se puede etiquetar como jamón ibérico o paleta ibérica.

Las etiquetas en jamones ibéricos garantizan la calidad de tu compra

CORTE ARETESANAL Y ENVASADO DE JAMÓN

40€
Jamón de bellota ibérico 100% D.O. Guijuelo

Jamón de bellota ibérico 100% D.O.

395€
Jamón de bellota ibérico do
👑 TOP Ventas

Jamón de bellota ibérico 75% D.O.

290€

Jamón de cebo ibérico 50%

149€
Jamón ibérico de bellota 50% Campo
👑 TOP Ventas

Jamón de cebo ibérico 50% "Campo"

179€
👑 TOP Ventas

Jamón Gran Reserva Cruzado

75€
Jamón Premium raza Duroc

Jamón Gran Selección PREMIUM

110€

Jamón Reserva

59€