El queso es un alimento delicioso que siempre ocupa un lugar especial es nuestra mesa. Pero, además de su sabor, ¿conocemos los beneficios del queso?

Por qué comer queso es bueno para la salud

Cuando en Gómez del Pozo decidimos diversificar nuestra oferta de productos, tuvimos claro desde el primer momento que queríamos seguir apostando por alimentos tradicionales que formaran parte de nuestra historia y nuestra cultura. Si ya teníamos jamón, embutidos y aceite de oliva de primera, solo nos faltaba añadir buen queso a nuestro catálogo. Se trata de un alimento que nos encanta y queremos compartir con vosotros los beneficios del queso y todo lo que nos aporta a nivel nutricional.

Surtido de quesos Gómez del Pozo

Existen cientos de variedades distintas producidas por todo el mundo y todas están elaborados con diferentes recetas, técnicas, niveles de curación o tipos de leche. Sin embargo, los distintos quesos cuentan con unas propiedades nutricionales básicas que son comunes.

Prácticamente, el queso comparte el mismo valor que la leche, aunque contiene más grasas y más proteínas concentradas. Su composición nutricional varía en función del contenido de agua que se utiliza durante su elaboración. Cuanto menor sea la cantidad de agua, mayor será la concentración de nutrientes.

Calcio

¿Sabíais que el cuerpo humano contiene más de un kilo de calcio acumulado solo en huesos y dientes? Un porcentaje más pequeño, además, se encuentra realizando sus funciones en la sangre y los tejidos, interviniendo en el funcionamiento del sistema nervioso y muscular. Este mineral es fundamental para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo y su composición durante todo el ciclo vital de una persona.

El queso es uno de los alimentos con mayor concentración de calcio, por lo que una persona adulta obtiene la ración diaria de calcio que necesita con una porción d 100 gramos de queso. En el caso de las personas mayores, los adolescentes, en pleno crecimiento, y las embarazadas necesitarán aumentar la ingesta para obtener una mayor cantidad de calcio.

Proteínas

Entre los beneficios del queso destaca la cantidad de proteínas que contiene. Estas, junto a las grasas y los carbohidratos, forman parte del grupo de macronutrientes, es decir, de alimentos que hay que consumir a diario. Esenciales para el correcto funcionamiento del organismo, son responsables de reparar los músculos y de su crecimiento. Transportan oxígeno a todo el cuerpo y son indispensables en procesos hormonales y enzimáticos.

El aporte de proteínas del queso varía en función del tipo que sea. Los quesos frescos, por ejemplo, contienen menos proteínas que los curados, pero, en todo caso, siempre son consideradas de alto valor biológico, pues contienen todos los aminoácidos esenciales.

Vitaminas

Al tratarse de un alimento tan rico, entre los beneficios del queso no pueden faltar las vitaminas. Es rico en vitaminas del grupo A y D, que favorecen la absorción de calcio, por lo que ayudan a mantener los dientes y los huesos sanos. Además, también contiene vitaminas del grupo B. Entre ellas destacan la B12, la B9 (ácido fólico, esencial durante el embarazo) y la B2. Este grupo de vitaminas protegen de las infecciones, cuidan la piel, mejoran la cicatrización y favorecen el buen funcionamiento del sistema nervioso y cardiovascular.

Todo en su justa medida

Además de todos estos beneficios, el queso también tiene un componente menos saludable: la grasa. Esta es de origen animal, las conocidas como grasas saturadas. Esto no quiere decir que debamos suprimir el consumo de queso, sólo hacerlo con moderación o alternando el consumo de quesos curados con el de quesos frescos desnatados, especialmente aquellas personas que padecen algún tipo de enfermedad cardiovascular.

Sea como sea, al igual que ocurre con todo en la vida, los excesos no benefician a nadie. Debemos ser conscientes del valor de una dieta equilibrada, y esto implica saber qué alimentos debemos combinar y cuánta cantidad tomar de cada uno de ellos. Debemos disfrutar del buen sabor del queso de manera consciente y saludable, tratando a este manjar no sólo como la experiencia gastronómica que es, sino, además, como un alimento esencial para nuestro organismo.