El salchichón ibérico es uno de los productos más sabrosos de la gastronomía española, así como uno de los embutidos más reconocidos y consumidos.

Te contamos todo lo que necesitas saber sobre el salchichón ibérico

Los ibéricos destacan por su increíble sabor y por la calidad incuestionable de su materia prima. En la amplia gama de productos que se engloban dentro de esta categoría gourmet, se encuentra el salchichón ibérico. Sin tener el prestigio ni el renombre con el que cuenta el jamón ibérico, se trata de un alimento muy popular que forma parte de la tradición gastronómica de España y que se ha exportado a otros países donde lo consideran (como nosotros) una verdadera delicia.

Para que un salchichón se gane esta categoría, los cerdos de origen con los que se elabora deben ser como mínimo 50% de raza ibérica, condición que es común para cualquier otro producto de la misma categoría. En general, las materias primas que dan forma a la receta tradicional de todos los embutido ibéricos (a excepción del jamón y la paletilla) son siempre las mismas: carne magra, tocino, sal y pimentón. Sin embargo, hoy nos vamos a detener en la elaboración del salchichón ibérico, un producto que en Gómez del Pozo nos encanta.

Cómo se elabora

Todo comienza después del despiece, cuando un chacinero especializado selecciona la carne y la grasa que se van a utilizar. Más tarde, se pesa y se somete a controles sanitarios y de calidad que garantizan que está en las condiciones óptimas para su consumo. Una vez que este trámite se ha completado, la carne y la grasa pasan por una picadora para, justo después, ser amasada y mezclada.

El salchichón ibérico requiere un proceso de elaboración que varía en comparación con el del resto de embutidos. Para lograr el producto que todos conocemos es necesario hervir la carne antes del proceso de curación en una mezcla de agua, cebolla, pimienta y laurel. Este paso imprescindible confiere al salchichón la textura y el aroma tan característicos que presenta.

Más tarde toca embutir la mezcla en la tripa natural y sólo entonces se inicia el proceso de curación. Este tiene lugar en un secadero que garantiza las condiciones necesarias para llevar a cabo la curación, por lo que es imprescindible unos los niveles de temperatura, humedad y luz precisos para que la receta se complete.

Por otra parte, también varían las especias y los condimentos que se utilizan con respecto al resto de embutidos. El salchichón ibérico no se concibe sin la pimienta negra pero, además, dependiendo de la receta, se le puede añadir nuez moscada o cilantro.

El salchichón ibérico: un producto único

Desde el punto de vista de la nutrición, las características del salchichón ibérico destacan por ser un elemento con un elevado número de nutrientes como el hierro, el sodio, el selenio y la vitamina B12. También es una gran fuente de proteínas y cuenta con propiedades antioxidantes que refuerzan el sistema inmune.

No cabe duda de que el salchichón ibérico es un embutido muy sabroso que sienta bien comer en cualquier momento del día solo o con pan y aceite de oliva virgen extra. Sin embargo, no podemos perder de vista el hecho de que también se trata de un producto con un alto porcentaje de grasa y que su abuso puede resultar perjudicial para la salud. No se trata de prescindir de él ni de ningún otro producto ibérico, sólo hay que insertarlo en nuestra dieta sin que esta pierda su equilibrio nutricional.

La calidad y el sorprendente sabor de nuestros embutidos son el resultado de un proceso de elaboración realizado con mimo a partir de una receta artesanal y tradicional. El secado se lleva a cabo en nuestras propias instalaciones, que cuentan con grandes secaderos que cumplen con los estándares necesarios para obtener un producto de primera que estamos deseando que conozcáis.