Hoy queremos hablaros de algunas recetas con jamón típicas de nuestra gastronomía que no dejan indiferente a nadie. Solemos recomendar degustar nuestros jamones sin mezclarlos con otros alimentos para que disfrutes del sabor que conseguimos tras una delicada y cuidadosa curación. Pero no podemos obviar que hay recetas con jamón que tienes que probar.

El jamón es un producto muy potente y de cierta complejidad, por lo que puede convertir un buen plato en una verdadera delicia. Seguimos defendiendo que la mejor manera de disfrutar del jamón es en lonchas finas en un plato, sin más. Pero partiendo de esta premisa, reconocemos que es también un gran ingrediente.

Las posibilidades son enormes. Se puede utilizar como ingrediente principal o bien como un condimento con un gran aporte de sabor. Ese pequeño punto salado que tiene combina a la perfección con algo dulce, como veremos a continuación. Sea como sea, su sabor siempre estará presente en cualquier plato del que forme parte.

Cando decimos que se trata de un producto relativamente complejo, no es porque su uso sea complicado o porque te vaya a costar combinarlo. Nos referimos al motivo de su extraordinario sabor. El proceso de curación es muy lento y delicado. Y cada parte juega un papel fundamental en el sabor final. Desde los aminoácidos hasta las diferentes enzimas.

Te recomendamos que le eches un vistazo a nuestra guía para comprar jamón ibérico para que puedas elegir el mejor producto. Y ahora, sin más dilación, vamos a hablar de esas recetas que seguro te tienen la boca hecha agua.

Las croquetas de jamón es una de las recetas con jamón más conocida

Recetas de jamón: croquetas caseras

Seguro que al pensar en recetas con jamón las croquetas son uno de los primeros platos que se te viene a la cabeza. ¿Quién no las ha comido? Pocos bares hay en nuestro país que no las sirvan o no lo hayan servido alguna vez. Y es que esta receta es sin duda un verdadero clásico que se ha comido en todas las cosas.

Unas buenas croquetas caseras de jamón no entraman ninguna dificultad en la cocina. Aunque eso no significa que no haya que cuidar la elaboración. Te vamos a explicar paso a paso cómo tienes que proceder para que no tengas ninguna duda. Aunque como todo, lo mejor es practicar. Y teniendo en cuenta el resultado, a nadie le importará eso practicar.

Ingredientes

  • 250 gramos de jamón a taquitos
  • 1 cebolla
  • 500 mililitros de leche
  • 50 gramos de harina
  • 40 gramos de aceite de girasol
  • Nuez moscada
  • Pimienta
  • 3 Huevos
  • Pan rallado

Lo primero que vas a hacer es calentar la leche sin que llegue a ebullición, y la reservas. Pon aceite de girasol en una sartén y cuando esté caliente añade la cebolla cortada y la fríes. Cuando esté doradita, vas a añadir la harina hasta tostarla, durante unos 3 minutos. Es importante que no dejes de remover.

A continuación, echa la leche y no dejes de remover hasta que la bechamel espese, momento en el que vas a añadir el jamón y a mezclar bien. Ya tienes la masa lista. Ahora la tienes que dejar enfriar hasta que temple.

Ya sólo queda lo más sencillo: da forma a las croquetas y las pasas por huevo y pan rallado. Para freírlas, el aceite tiene que estar muy caliente para que las croquetas absorban la menor cantidad posible y queden crujientes.

Finalmente, a disfrutarlas.

Disfruta de recetas con jamón originales: crêpes con jamón ibérico

Al explorar recetas con jamón, resulta curioso como un producto tan tradicional se suele combinar en platos no tan convencionales. Como hemos dicho, un buen jamón tiene la cualidad de convertir un plato en algo excepcional. Su sabor es tan especial que lo vas a encontrar en una enorme cantidad de diferentes ofertas gastronómicas.

Ahora te vamos a presentar una receta original y deliciosa. Los crêpes salados seguramente no sean un gran descubrimiento para ti. Pero sin embargo, te podemos garantizar que utilizar jamón para su elaboración es una verdadera genialidad. Te vamos a recomendar que utilices nuestro jamón de cebo ibérico 50%.

Ingredientes

  • 125 gramos de harina
  • ½ cucharadita de sal
  • 2 huevos
  • 300 mililitros de leche
  • 80 mililitros de nata para cocinar
  • Mantequilla
  • Canónigos, rúcula y jamón ibérico

Esperamos que no estés pensando en comprar los crêpes hechos. El secreto de una gran cocina, es hacerlo todo casero, nada industrial. Así que empecemos por los crêpes. Mezcla la harina y la sal para a continuación añadir los huevos. Cuando todo esté perfectamente integrado, añade la leche poco a poco y finalmente la nata.

Esta mezcla debe ser cremosa y tienes que asegurarte de que no haya ningún grumo. No tengas prisa en esta parte del proceso. Más vale tener paciencia y conseguir el mejor resultado posible. ¿No querrás estropearlo desde el principio? Deja la masa reposar tapándola con un trapo. ¡Nada de nevera!

Echa un poco de mantequilla en la sartén, y cuando esté caliente, ve añadiendo la masa para hacer los crêpes. No pongas demasiada masa o te quedará un crêpe muy gordo. La idea es que sea finito. Cuando la mezcla empiece a burbujear, es el momento de darle la vuelta para que se haga por el otro lado.

Por último, rellena la masa con los canónigos, la rúcula y el jamón ibérico. Un puntito de aceite de oliva le irá genial.

Disfruta del resultado.

Melón con jamón: uno de los aperitivos estrella en las navidades

Receta de melón con jamón

Al hablar de recetas con jamón típicas, no podíamos terminar este artículo sin dedicar unas líneas al melón con jamón, un plato con historia. Es tan sencillo que habrá quien diga que no es ni una receta. Sin embargo, quien haya disfrutado el sabor de esta mezcla, sabrá que es un aperitivo de categoría que no puede faltar en la mesa.

La combinación dulce-salado no es algo nuevo. Está más que trillado. Pero esta explosión de sabores de dos alimentos tan contrastados no dejan a nadie indiferente. Sin embargo, el problema que suele tener esta combinación, es que suele predominar el sabor del melón. Esto se debe a que se suele poner mucho más melón que jamón.

¿Y si dejar de comerlo así? Te recomendamos que cortes pequeñas láminas de melón, del mismo grosor y tamaño que las lonchas del jamón. De esta manera, ningún sabor tapará a otro. Otra opción, es pasar el melón por la plancha para caramelizarlo y darle un sabor diferente que afectará también al del jamón al entrar en contacto con algo más caliente.

La explicación de la receta es tan evidente que no te vamos a hacer perder el tiempo. Cortar finas láminas de melón y poner finas lonchas de jamón encima. O bien, caramelizar pequeños dados de melón y colocar encima las finas lonchas de jamón, pero hazlo antes de que se enfríe.

En la primera opción, es posible que quiera espolvorear un poquito de pimienta negra molida y añadir un chorreoncito de aceite de oliva. Te recomendamos que pruebes a hacerlo. Si no te gusta, sólo tienes que obviar ese último paso.

¡Listo!

Las recetas con jamón son otra manera de disfrutar del mejor producto