El jamón es un producto de consumo ocasional para muchas personas y muy delicado si queremos conservar su excelente calidad, hay que tener cuidado incluso con cómo se realiza el corte. Esto puede hacer que algunos tengan la tentación de congelarlo sin saber los efectos que esto podría causar ya que se trata de un proceso que puede resultar muy agresivo para los alimentos.

Aunque se piense lo contrario, según los expertos, el jamón se puede congelar. Desde el punto de vista nutricional el producto sufre muy pocas modificaciones, conservando sus nutrientes, proteínas y grasas.

Desde el punto de vista organoléptico, los más escépticos aseguran que luego de la congelación el aroma, el sabor y la textura del jamón cambian. No obstante, muchas personas aseguran que luego de descongelarlo el jamón conserva sus propiedades organolépticas, incluso, cuando se congela lonchado.

 

Cómo congelar el jamón

La mejor forma de congelar el jamón sería en una sola pieza y envasado al vacío. Sin embargo, para ello, se necesita de un congelador de gran capacidad. La opción más accesible es loncharlo y guardarlo en sobres para luego congelarlo. Es mucho mejor si los sobres van sellados al vacío.

Es importante saber que para congelar el jamón, éste debe estar en su mejor momento, ya que si el jamón está a punto de dañarse. La congelación no va a detener este proceso y cuando se descongele seguramente el producto se encuentre dañado.

El jamón se debe llevar a congelar a una temperatura mínima de -18 °C, esto permite que el jamón se congele de manera óptima y conserve mejor sus propiedades. Por supuesto, el congelador debe estar limpio, ya que los olores fuertes pueden afectar el jamón, así como otras impurezas presentes en el ambiente de congelación.

Otro requisito para congelar el jamón es que esté muy bien curado, de lo contrario, la acumulación de agua por un secado inadecuado hará que se formen cristalitos durante la congelación, lo que afectará su calidad al descongelarlo.

¿Cómo descongelar el jamón?

Para comerlo, el jamón debe estar a temperatura ambiente, por lo que se recomienda dejarlo descongelar, considerando:

  • Un sobre se descongela por completo en un periodo de 12 horas.
  • Una pieza de unos 3 kilos descongela por completo en un periodo de 24 a 36 horas.
  • Una pieza de unos 5 kilos descongela por completo en un periodo de 48 horas.
  • Una pieza de más de 7 kilos puede requerir hasta de 72 horas para descongelar por completo.

Antes de consumir el jamón es recomendable sacarlo del envoltorio y dejarlo oxigenar por unos minutos. No se recomienda meterlo al microondas para descongelar, ya que esto afectará su textura, aroma y sabor.