Al pensar en variedades de quesos a casi todos se nos hace la boca agua. En Gómez del Pozo conocemos a pocas personas a las que no le encante el queso. Ya sea en una tapa, para untar, o como ingrediente para comidas, el sabor del queso es especial. Por eso es uno de los productos alimenticios más vendido.

El ingrediente principal de cualquier queso es la leche. Puede ser de vaca, cabra, oveja o cualquier otro. Pero siempre la leche. Partiendo de esta premisa, podríamos pensar que no puede haber demasiada variedad. Sin embargo, existen cientos de tipos de queso que varían según diferentes aspectos.

Puede ser el origen de los animales de los que se extrae la leche. Pero también puede variar por el contenido graso, el tiempo de curación o la alimentación del ganado. Estas variaciones hacen que cada queso tenga un sabor y una textura totalmente diferente. Y como consecuencia, el sabor también es único.

Hay tanto donde elegir, que en ocasiones es complicado conocer la mejor manera de saborear cada queso. Por ejemplo, los quesos azules son especialmente recomendables para acompañar la carne roja. Y también habrás oído que el mascarpone es ideal para elaborar un postre.

Pero su delicioso sabor no es lo único bueno que podemos contarte del queso. Es un alimento rico en minerales como el calcio, muy beneficioso para nuestro cuerpo. También aporta proteínas de muy buena calidad para el organismo. ¿No os parece un alimento maravilloso?

La historia del queso se remonta a miles de años. Y es que este alimento nos ha acompañado durante muchísimo tiempo. Tal vez, por ese motivo, muchos pensamos que nos encanta porque lo llevamos en el ADN.

Las 3 grandes variedades de quesos que encontraremos en el mercado

Que variedades de queso existen

Cuando hablamos de variedades de queso, podemos encontrarnos diversas clasificaciones atendiendo a diferentes aspectos del queso. Puede que pienses en el tipo de animal del que procede la leche. Sin embargo, la clasificación más elemental que se realiza es según el tiempo de maduración al que se ha sometido el alimento.

En primer lugar, tenemos los quesos frescos. Este tipo de queso a penas tiene proceso de maduración. Simplemente hay que añadir un cuajo a la leche y prensarlo. Tras 24 horas escurriendo, estará listo para el consumo. Estas variedades son un poco húmedas y no tienen un sabor muy intenso.

Algunos ejemplos que seguro que conoces son la mozzarella, el ricotta y el mascarpone, al que ya habíamos nombrado antes.

Por otro lado, encontramos con quesos semicurados. Esta variedad es la más abundante. Tras la prensa,se deja reposar la pasta durante unos 6 meses con unas características ambientales controladas. La textura de estos quesos es blanda.

El queso pasa aquí por una fermentación que le da cierto punto ácido a algunas variedades. Ejemplos de quesos semicurados son el Gouda, el Brie o el Camembert.

Finalmente encontramos los quesos curados. En estos, los aromas, los sabores y la texturas evolucionan considerablemente, ya que el proceso de maduración dura más de 6 meses. El proceso tiene lugar en lugares secos a una temperatura máxima de 15o. El proceso es más laborioso. Por ejemplo, muchos se curan en sal para evitar el ataque de microorganismos.

Algunos de estos quesos son el Morbier, algún tipo de Cheddar y algunos quesos azules como el cabrales.

3 variedades de quesos para utilizar en la cocina de vuestra casa

No todas las variedades de quesos resultan adecuadas para cocinar. En muchos casos, disfrutarás más su sabor con un pequeño corte y una copita de vino. Sin embargo, si te gusta el queso tanto como a nosotros, querrás añadir ese sabor tan característico a algunos de tus platos. Vamos a recomendarte algunos.

No obstante, ten presente que te vamos a dar recomendaciones para combinar estos quesos. Pero absolutamente todos se pueden consumir sin acompañarlos de otros alimentos. Sobre gustos no hay nada escrito.

El queso cheddar, originario de Inglaterra se elabora con leche de vaca y suele tener entre uno o dos años de maduración. Aunque también es posible encontrarlo a la venta a partir de los 3 meses. Cuanto más maduro sea, mayor será la intensidad del sabor. Es muy sabroso, y se utiliza en la comida rápida. Combina genial con hamburguesas y nachos.

El queso azúl lo encontrarás elaborado con leche de vaca, oveja o cabra. Tienen un sabor muy fuerte, al igual que su olor, y la textura suele ser cremosa. Además de untarlo, se suele utilizar para realizar algunas salsas, que combinan genial con la carne. También te recomendamos probarlo con frutos secos.

El queso de cabra tiene mas proteínas que los quesos de vaca. Por ello, a pesar de lo que mucha gente piensa, es mucho más digestivo. Además, tiene menos colesterol y grasa que otros quesos. Tiene un sabor intenso y se utiliza para acompañar alimentos muy dulces como la mermelada. Se puede consumir templado ya que nunca funde.

3 variedades de quesos para disfrutar su exquisito sabor en solitario

Quesos para comer sin acompañamiento

Algunas variedades de quesos han tenido un proceso de maduración tan exclusivo y cuidadoso que merecen una atención especial. Nos referimos al hecho de que no experimentar su sabor único sería un crimen. Por ello, aunque los puedes combinar con otros alimentos, te recomendamos que alguna vez los pruebes en solitario.

El queso emmental está elaborado con leche de vaca y es de originario de Suiza. Lo conocerás porque habrás visto sus característicos agujeros. Estos se producen por las burbujas de CO2 durante su fermentación. Es blando con un sabor muy suave. Por ello, se suele tomar sólo cortado en finas lonchas.

El queso Brie también tiene una textura muy blanda y cremosa. Está recubierto por una capa un poco más dura que también es comestible. Con un sabor también muy suave, se suele consumir en tablas de queso o untado en pan. Contiene una gran cantidad de proteínas, más incluso que lo normal en los quesos.

El queso de tetilla es de origen español, más concretamente de Galicia. Está elaborado con leche de vaca y tiene un toque ligeramente ácido. Es especialmente recomendado para combinar con cualquier vino. Su sabor peculiar lo convierte en algo digno de no mezclar. Suave pero ácido.

Ahora tienes la facilidad de probar un buen queso curado online sin tener que salir de casa. Sea de la manera que sea, esperamos que después de leer este artículo te hayan entrado ganas de saborearlo.

Da igual si lo mezclas o lo tomas sin nada de acompañamiento. Lo importante es que disfrutes su aroma, textura y sabor.

Disfruta de uno de los alimentos más valorados de la gastronomía